lunes, 28 de mayo de 2012

CASTELLI SIGUE ESPERANDO LOS GRANDES CAMBIOS

CASTELLI (José María Cuellar) – Pasaron 6 meses de la nueva gestión de gobierno, que después de 12 años recayó nuevamente en manos del peronismo, pero a pesar de las inmensas expectativas creadas en la comunidad ante las grandes promesas proselitistas, muy pocas cosas han cambiado hasta el momento.


En plena campaña electoral, con la premisa de contar con el fuerte respaldo económico del gobierno provincial por pertenecer al mismo signo político,  el actual intendente Oscar Nievas prometió convertir a Castelli en una ciudad limpia, productiva, segura y ordenada; promesas que con mucha antelación a las elecciones lo posicionaron como el futuro intendente del pueblo porque la necesidad del cambio era imperiosa tras  las 3 gestiones consecutivas de Yulán.

Los primeros 90 días fueron para acomodar las piezas y organizar el funcionamiento del gabinete. En ese tiempo se sucedieron numerosas denuncias públicas sobre las condiciones financieras y patrimoniales en las que quedó el Municipio, una realidad que nadie puede negar, pero que lamentablemente ninguna llegó a la Justicia para que se investigue a fondo, lo que nos hace pensar que en definitiva sólo fueron chicaneos políticos que motivaron a las nuevas autoridades a enviar un mensaje pidiéndole paciencia a la comunidad. Hoy, cerca de cumplirse seis meses de este nuevo gobierno, la sensación que deja la gestión del doctor Nievas es que aún no termina de acomodar los tantos para comenzar a ejecutar su proyecto, pero mientras tanto ya han renunciado 3 funcionarios a sus cargos por motivos que se desconocen a ciencia cierta.  

Si bien durante las primeras semanas había indicios de grandes cambios, especialmente en lo que respecta a servicios públicos con la aplicación de un plan intensivo de limpieza y arreglo de calles; como así también con el lanzamiento del programa “Oscuridad cero”;  las cosas fueron volviendo de a poco a su “normalidad”, a esa realidad con la que la sociedad de Castelli se acostumbró a convivir durante mucho tiempo; con calles de tierra intransitables, escasa iluminación en muchos barrios y un tremendo caos en el tránsito ante la falta de controles vehiculares. A esto se le suma el grave problema de la inseguridad casi sin precedentes en Castelli, situación que deberán resolverla junto a las fuerzas de seguridad y el resto de la comunidad.

El problema fundamental sigue siendo el factor económico que asfixia las arcas municipales, con Secretarías y Subsecretarías sin financiamiento propio que les permita encarar acciones concretas y resolver problemas inmediatos. Esto sin hacer mención a las inversiones más importantes que inevitablemente tiene que realizar la comuna, tanto en la renovación del deteriorado parque automotor heredado de la anterior gestión, como en la realización de las millonarias obras prometidas en campaña, entre las que se destacan las 200 cuadras de ripios, la pavimentación de la totalidad de las calles de tierras ubicadas dentro de las 4 avenidas y la ejecución de obras públicas en general,  entre otras.  Si bien existen expectativas por los 16 millones de pesos que el Estado provincial debe desembolsar para Castelli por la Ley 6030 tras el fallo judicial, hasta el momento ninguna garantía existe acerca de los plazos y las condiciones de pago que negociará el intendente Nievas con el gobierno. No obstante, desde la oposición ya se encargaron de remarcar que fue el propio sector del nievismo el responsable de intentar ponerle freno al pago de estos fondos desde un principio, juntamente con el recurso judicial presentado por el intendente de Quitilipi; como así también algunos dirigentes aborígenes manifestaron que ese dinero deberá ser destinado efectivamente en proyectos destinados a mejorar la calidad de vida de estas comunidades, como lo indica la propia Ley.

Pero el tiempo transcurre y nada parece ser fácil para la nueva administración de la Capital del Norte. Los fondos de la coparticipación provincial cada vez quedan más desactualizados con montos irrisorios que corresponden a un municipio de tercera categoría, cuando esta comuna ya se ha convertido de primera, básicamente  por su crecimiento poblacional; y esa idea instalada en la gente en el marco de la campaña electoral de “apostar a un gobierno que esté en sintonía política con la Provincia y la Nación para lograr el crecimiento de Castelli” todavía no se hace realidad. Para colmo, desde esta gestión, el Concejo Municipal cuenta con nueve ediles donde los tres opositores tienen bloques unipersonales, redoblando de esta manera los costos para el funcionamiento de este importante cuerpo deliberante. Todo está por hacer aún,  las esperanzas no deben esfumarse, pero la realidad indica que hasta el momento muy pocas cosas han cambiado en Castelli.

José María Cuellar

DNI 26.768.352




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